Huairasinchi 2010: Puntos de Control 7 (Cuellaje) y 20 (El Chota)


Fotoreportaje de mi trayecto como juez de aguas en el Huairasinchi 2010, tuve la oportunidad de estar en dos Puntos de Control y de sacar varias fotos bien chéveres (aunque de baja resolución) en el recorrido que hicimos por la provincia de Imbabura, la cual me dejó muy sorprendido con muchos lugares espectaculares que no conocía, a los cuales seguramente tengo que regresar. En el trayecto murió mi GPS, por lo cual las fotos no están georeferenciadas, ni he podido colocar la ruta seguida, para ver el mapa completo de la carrera pueden ingresar a esta página.  Mas fotos y sus respectivas historias luego del salto.

Día 1 – Arreglando la mochila y las provisiones para el fin de semana, mientras todo el mundo sacaba comida para diminuir el peso de la carga y no torturar a la espalda, yo me empeñaba en recoger todo lo que podía, jajaja, ya me conozco, mi estómago no me perdona el hambre. Cogí de todo, barras de mantequilla, té, azúcar, parecía la despensa del barrio. Nunca me iba a imaginar que luego en realidad se convertiría en un estorbo, no por el peso, si no que en uno de los últimos PC, en El Chota, dejamos las mochilas un par de horas al sol porque nos quedamos dormidos, cuando me desperté fue muy tarde, las barras de mantequilla totalmente derretidas en un líquido amarillo transparente, las barras de chocolate eran totalmente líquidas, y tuvieron que ir a parar al tacho, a gran pesar mío que no me gusta desperdiciar la comida, lamentablemente no había otra opción.

Por la noche llegamos a Cotacachi, luego de una parada técnica en Otavalo para un par de Mistelas!, acampamos en el Estadio de Cuicocha donde ya se encontraban todos los competidores y el resto del equipo organizador, armamos la carpa general y a dormir se ha dicho. El siguiente día nos levantamos para presenciar una salida del sol espectacular, que la pudimos continuar observando mientras subíamos a la laguna de Cuicocha.

Día 2.- Luego de esto cogimos carretera para dirigirnos a Apuela y luego a Cuellaje, donde se encontraban los PC 6 y 7, en los cuales nos tocaba recibir a los competidores ese día; la primera foto de abajo corresponde a PC4, donde dejamos a algunos de nuestros compañeros de ruta, en este punto murió mi GPS, estaba super maltripeado, había estado funcionando super bien y de pronto falleció, de regreso a Tokio descubrí en Internet que es un problema de fábrica muy común de este modelo y lo más probable es que lo tenga que devolver para pedir un reemplazo; entonces por lo pronto no hay fotos georeferenciadas ni el track, mal trip… Luego, pasando Apuela pude tomar fotos de algunos paisajes muy chéveres, es una zona del país a la cual debo regresar para pasar algunos días mochileando, cabe señalar que todos estos lugares hacen parte de la reserva ecológica Cotacachi-Cayapas, una de las partes más hermosas del Ecuador. En la noche, ya de regreso, pudimos inclusive ver un armadillo y un mono que se cruzaron por la carretera, lamentablemente el cansancio me había provocado una lentitud terrible y no tuve los reflejos suficientes para sacar la cámara a tiempo.

Ya en Cuellaje nos agarró el hambre, en el campamento tomamos un agua de vieja con pan pita, pero eso fue en la madrugada, y la leona comenzaba a rugir, estacionamos la camioneta al frente del parque e instalamos la estufa portátil en la vereda, ni bien la prendimos todo el mundo que se encontraba en la cercanía se aglomeró asombrados por la maravilla:

– “Dónde se consigue eso?” me preguntaban

– “En Quito” les respondí, haciéndome el humilde,

-“Y cuánto cuesta?”

– “No sé, unos $40? me lo prestaron por eso no sabría decirle el precio exacto”

– “Yo pensé que costaba unos $200!” me dijo el señor, “Cierto que ya había visto uno de eso antes, cuando vinieron los Ingenieros, los Politécnicos!”

Mientras duró la conversación estuvieron listos los huevos revueltos, y a comer carajo!

Luego del desayuno nos pusimos a conversar con un guambra que asomó por ahí, y que se quedó luego del rebulicio de la estufa portatil, una bestia, super acolite el broder; incluso nos quería llegar a conocer el río y tanta vaina pero no pudimos por estar esperando a los Dammer, si hubiésemos sabido que cogieron otro camino y nunca iban a pasar por Cuellaje hubiésemos conocido el río, ya nada, para la próxima. Se interesó bastante en la cámara que llevaba y me pidió que le deje tomar una foto, al principio dudé pero por último dije no pasa nada,  vamos a estar aquí un buen rato así que enseñémosle al guambra a utilizar la cámara las siguientes dos fotos, excepto donde aparece (obviamente), fueron tomadas él; la primera, una panorámica del centro de Cuellaje (si ven la casa celeste, ahí venden unos helados de mora increíbles, si alguna vez pasan por ahí no se olviden de comprar uno por la módica suma de $0.10,  que no le empobrece ni le enriquece jajaja); en la segunda foto está su prima, aunque miento, esa foto la tomó otra niña, la que aparece en la tercera foto, bien por los dos!

En vista del aburrimiento, el sueño nos sorprendió y nos quedamos dormidos un par de horas en la camioneta, nos despertamos con el sonido de un 4×4 que pasaba al lado de nosotros, y tenía pegado el sticker del Hauira, era el paramédico que estaba yendo al PC7 igual que nosotros, le dijimos que los Dammer no pasaban todavía y que les estábamos esperando antes de ir al PC, ahí nos enteramos que había otra ruta para llegar y que probablemente ellos ya estaban ahí, fuimos a chequear y en efecto ya estaba instalados, nos bajamos, saludamos, y en el momento que nos iban a botar a nuestra suerte, comenzó a llover, por lo que decidimos bajar la carpa y armar el kiosko a toda madre, el momento que acabamos de armar la carpa paró la lluvia y no volvió a caer una sola gota de agua en toda la tarde y noche, jajaja, aunque de todas maneras fue una buena decisión armarla, en la noche nos dio un espacio cómodo para una ceja de un par de horas, el primer equipo pasó más o menos a las 16:00 y el último a las 23:59, un minuto antes de que se cierre la puerta de ese PC.

A medida que iba avanzando la tarde todo Cuellaje se trasladó hacia el sitio de cuerdas para ver como los locos de los corredores se lanzaban al vacío amarrados a la polea, cuando llegó el equipo Chevrolet Ecuador, su capitán comenzó a pedir que les hagan barra:

– “Vamos, Viva Ecuador”

A lo que les respondieron:

– “Viva Ecuador!, Que Viva”

– “Viva Cuellaje!; Que Viva”

– “Fuera la Minería! FUERA!”

Me había olvidado que estaba justo en la zona donde  se había dado toda la disputa entre  explotar o no explotar las grandes reservas de minerales que se encuentran en el subsuelo, como pseudo Ingeniero Ambiental, pensaba hagámoslo responsablemente, ahora, habiendo conocido el sitio en persona digo: NO LO EXPLOTEMOS! EL ECOTURISMO COMUNTARIO VA PARA LARGO EN EL INTAG!

Luego se instaló en la bajada a las cuerdas el dueño de “Café Intag” repartiendo vasos de café a los competidores y a las personas que pasaban por ahí, me tocó el turno de probarlo y me quedé sin palabras, increíblemente bueno!

Pasada la tarde y una vez que se acabó el café, asomó una poma de tesalia con un líquido azul bastante sospechoso:

– “Qué hay pa’l frío”

– “Quiere un fuertecito, sírvase unito…”

– (Con todas las ganas del mundo de probar lo que me ofrecían) “No gracias, estamos de jueces y toca estar pilas aquí”, creo que a pesar de todo tomé la decisión correcta. Los paramédicos en cambio hicieron caso omiso y se dedicaron a libar hasta que cayó la noche, se acabó la poma, y los moradores de Cuellaje se retiraron a sus domicilios.

Día 3.- A eso de las 0:15 dejamos cerrando el Punto de Control, levantamos la carpa como alma que lleva el diablo, metimos todo en la camioneta como pudimos y salimos soplados para los PC 19 y 20, aquí es cuando antes de llegar a Apuela se nos cruzó un armadillo y un mono, los cuales no tuve la oportunidad de fotografiarlos. Luego de un largo trayecto llegamos nuevamente a Cotacachi y decidimos que lo mejor era descansar un poco antes de continuar con el camino, nos detuvimos en una gasolinera de Petrocomercial y montamos la carpa y a dormir. Dormimos solamente un par de horas, pero fue tan reparador que me pareció haber dormido toda la noche, cuando nos despertamos nos encontramos con un equipo de Aventura que había abandonado la competencia y con uno de los paramédicos que iba moviéndose a otro de los PC’s.

Luego de haber levantado nuevamente la carpa nos dirigimos al Chota, donde se encontraba PC 20, con el GPS dañado no atinábamos a encontrar el punto exacto donde montar el quiosco, la comunicación por radio no nos ayudaba y básicamente nos dedicamos a dormir hasta nuevo aviso de dónde exactamente debíamos colocarnos; con hambre nuevamente bajamos al río en busca de algo de comer, dimos una vuelta por una planicie donde se encontraban instalados varios puestos de comida, y dimos con el único sitio que a esa hora de la mañana tenía listos los secos de pollo, muy buenos, además “la madrina” se portó calidad y nos permitió repetirnos el plato, cortesía de la casa! Bien comidos regresamos al punto donde pensábamos que debíamos instalar nuestra base, en este transcurso dejamos las mochilas bajo el sol ardiente del valle y se derritió toda la mantequilla y las barras de chocolate. Luego de que nos avisaron que habíamos estado todo el tiempo en el lugar correcto, sin saberlo, nos botaron nuevamente a  nuestra suerte, una vez más armamos la carpa para tener un poco de sombra y cuidarnos del sol que no daba tregua. Era impresionante la cantidad de mosquitos que había, una de las paredes interiores de la carpa se encontraba cubierta literalmente por los insectos, ese día sobrevivimos con el poco repelente que habíamos llevado. Como a eso de las 4 de la tarde una brisa refrescante comenzó a correr por la carpa dándonos un respiro del calor insoportable que hacía, por la radio escuchamos que los equipos estaban todavía muy lejos de nuestra ubicación por lo que era poco probable que ese día llegara alguno de ellos a nuestra posición, día perdido básicamente.

Caída la noche la brisa se convirtió en una corriente de viento bastante fuerte, movía la carpa incluso  con todo el lastre colocado, créanme que el peso era bastante y aún así la movía, sentimos el Huairasinchi en todo el sentido de la palabra; en este punto optamos por mudarnos dentro de una construcción que se encontraba a unos metros de nosotros, una vez instalados procedimos a cocinar la cena de esa noche, en ese momento pasó el jefe de la construcción, casi nos arrastra por haber prendido fuego dentro de la misma, el creyó que estábamos utilizando leña para el fuego, cuando revisó que se trataba de una estufa que no le iba a ensuciar el kiosko se tranquilizó un poco y nos dio permiso para pasar ahí la noche, y nosotros que ya nos estábamos preparando para recibir a una tromba enfurecida que pudiera venir a querer sacarnos, ventajosamente no pasó nada más.

Día 4.- Nos despertamos temprano en la mañana con la notificación de que los primeros equipos estaban pasando por PC 19, y se acercaban a nuestra posición, inmediatamente llegaron en un todoterreno un par de reporteros canadienses que estaban cubriendo la competencia, junto con un par de acompañantes, conversamos con ellos por un momento, tuvimos un pseudo desayuno de barras de granola con agua y frutas deshidratadas, ellos fueron bastante generosos al regalarnos un litro de agua, porque nos estábamos quedando secos por causa del calor que había hecho el día anterior. Más o menos a una hora de la notificación comenzaron a llegar los equipos de Aventura, los primeros grupos bastante unidos, pero a medida que pasaban las horas se iban dispersando más y más, como a las 10:00 am llegó el primer equipo de Élite, Chevrolet Ecuador, que venía peleando cabeza a cabeza con el equipo europeo Buff Thermocool, que lamentablemente tuvo que retirarse cuando uno de sus integrantes se fracturó la clavícula en un accidente en bicicleta, me alegra que el equipo ecuatoriano haya ganado pero hubiese sido mucho más emocionante si dicho equipo continuaba en la carrera peleando la punta.

La mañana pasó volando, y llego el infierno del medio día, aprovechamos que no habían muchos equipos para ir a tomar un baño en el río y quitarnos el olor a chivo jajaja, había un gentío impresionante, en la tarde se volvía imposible transitar por El Chota, incluso se cerraron los accesos debido a que el pueblo se encontraba repleto de turistas. Más o menos a las 18:00 pasó el último equipo y desarmamos nuestro Punto de Control, nos dirigimos a Yahuarcocha en Ibarra para cerrar la carrera, entregar los informes de tiempo y encontrarnos con todas las demás personas de los otros Puntos de Control, todo el mundo contaba sus anécdotas, sus peripecias para sobrevivir en el medio de la nada y todo se convirtió en una risa general, a las 23:00 se terminó la aventura de este feriado y cogimos rumbo a la ciudad de Quito, una experiencia increíble.

Anuncios

Etiquetas: , , , , ,

Una respuesta to “Huairasinchi 2010: Puntos de Control 7 (Cuellaje) y 20 (El Chota)”

  1. ovejasnoborregos Says:

    Estimado:
    A penas ahora descubro tu pasión por estas cosas. Tu historia -motivadora- me ha permitido tener aunque sea una semblanza de esos relatos no contados por la pobre cobertura que hicieron los medios del Huarasinchi.

    Te felicito y ojalá puedas mochilear mucho más para conocer tu país, el mundo y a ti mismo.

    Un fuerte abrazo.
    ovnb

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: